El Síndrome de la Vejiga Hiperactiva. Mejora tu calidad de vida.

¿QUÉ ES LA VEJIGA HIPERACTIVA?

Febrero de 2021

La vejiga hiperactiva es un síndrome del aparato urinario, que se caracteriza por la urgencia miccional, es decir la aparición súbita de ganas de orinar. Esta urgencia miccional en ocasiones se puede controlar, pero en otras produce pérdidas de orina, porque no da tiempo a llegar al baño. Tener vejiga hiperactiva impide, por lo tanto, controlar cuándo y cuánto orinas y habitualmente es necesario ir al baño, a orinar, con mucha frecuencia, tanto de día como de noche. 

La vejiga hiperactiva es un cuadro muy frecuente. En España afecta a un 25% de las mujeres y un 20% de los hombres mayores de 40 años. A partir de los 65 años, un 50% de la población tiene síntomas de vejiga hiperactiva.

La pérdida de orina causada por la vejiga hiperactiva se denomina incontinencia urinaria de urgencia, y es necesario diferenciarla de la incontinencia urinaria de esfuerzo, en la que se producen pérdidas involuntarias de orina, sin sensación previa de urgencia y habitualmente asociadas a los incrementos de presión del abdomen: toser, estornudar, caminar rápido, saltar, coger pesos, etc.

La vejiga hiperactiva no es, habitualmente, un problema grave, pero tiene un enorme impacto negativo en la calidad de vida de quien la padece ya que afecta al sueño, a las funciones sociales, sexuales, relaciones personales y vida laboral.

Son muchas las personas que no están diagnosticadas porque no se le da importancia, por creer que no tiene solución, por miedo a un diagnóstico no deseado, o por vergüenza a acudir a un especialista.

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CAUSAS Y SÍNTOMAS

Los síntomas más habituales del síndrome de la Vejiga Hiperactiva son:

-          Orinar con frecuencia durante el día.

-          Levantarse por la noche a orinar (nocturia).

-          Dificultad para aguantar las ganas de orinar (urgencia miccional).

-          Incontinencia urinaria

Entre algunas causas:

-          Embarazo, parto, menopausia.

-          Obesidad.

-          Debilidad de los músculos pélvicos, prolapso pélvico.

-          Diabetes.

-          Hipertrofia prostática, prostatitis.

-          Enfermedades neurológicas como el Parkinson, ictus o esclerosis múltiple.

-          Sedentarismo.

TRATAMIENTO

Siempre que no sea consecuencia de una enfermedad concreta se puede prevenir y mejorar fortaleciendo los músculos del suelo pélvico mediante ejercicios específicos con fisioterapeutas o electroestimulación y con la pérdida de peso.

Si estas recomendaciones no surten efecto es cuando se recurre al tratamiento farmacológico con agentes antimuscarínicos, que se pueden emplear por vía oral o por vía transdérmica (parches cutáneos) o bien agentes betaadrenérgicos. Ambos tipos de medicamentos permiten aumentar la capacidad de la vejiga, y de este modo, los pacientes pueden espaciar las micciones y disminuir la imperiosidad miccional y la incontinencia urinaria.  En pacientes que no mejoran con este tipo de fármacos se puede recurrir a la aplicación de toxina botulínica (Botox), que se inyecta en el músculo de la vejiga, mediante una pequeña intervención quirúrgica.

Acude a un Urólogo y explícale tus síntomas y de cómo afectan a tu vida diaria para que te haga un correcto diagnóstico y te recomiende el tratamiento más adecuado.

 

© Urólogo Dr. Andrés Rodríguez